
Eduardo Bittar
Coordinador General
Un liderazgo de convicción y resistencia
Eduardo Bittar representa la voz de una generación que se negó a claudicar frente a la tiranía chavista. Como Coordinador General de Rumbo Libertad, su línea política se ha mantenido inquebrantable: no existen salidas cosméticas, la única solución es la ruptura total.
Forjado en las calles durante las históricas protestas de 2014 y 2017, Bittar lideró movimientos estudiantiles y civiles, enfrentando la represión de primera mano. Su exilio no silenció su voz, sino que amplificó el mensaje libertario a nivel internacional.
Hoy, desde la clandestinidad y el exilio organizativo, dirige la estrategia política y operativa de la resistencia, sumando aliados en el mundo libre para lograr la emancipación definitiva de Venezuela.
Manifiesto de Rumbo Libertad
El objetivo de este Manifiesto: es permitir entender en minutos el diagnóstico nacional, la razón de ser del movimiento, la visión de país, los principios rectores, la identidad política, la disciplina organizativa, el método de acción y el compromiso histórico asumido.
Mensaje doctrinalRumbo Libertad nace para recuperar la República. El manifiesto establece una ruptura con el modelo socialista que demolió el orden republicano y otra ruptura con las estructuras que, bajo apariencia de oposición, legitimaron su permanencia.
Mapa Estratégico del Manifiesto
Diagnóstico de la Nación
La crisis venezolana no es coyuntural ni accidental. Es el resultado de la demolición deliberada del orden republicano durante décadas, mediante estatismo, corrupción, impunidad y destrucción institucional.
Razón de ser
Restituir la República como forma de organización política: ley sobre los hombres, responsabilidad en el ejercicio del poder y libertad como derecho, no como concesión. Se rechaza toda forma de cohabitación.
Visión de país
Una república de ciudadanos libres donde el mérito reemplace el clientelismo político, donde la propiedad privada sea respetada y con un Estado limitado que cumpla funciones esenciales sin invadir la esfera privada.
Principios e identidad política
Principios no negociables como norma de conducta y límite al poder. Identidad de derecha republicana: rechazo al socialismo, al estatismo, al caudillismo y a cualquier forma de concentración arbitraria del poder.
Organización y disciplina
La autoridad se fundamenta en la función cumplida y en la responsabilidad asumida. La disciplina es entendida como coherencia doctrinal, operativa y ética, no como obediencia ciega.
Método político
Construcción doctrinal rigurosa, formación permanente, expansión controlada y transición responsable hacia el ejercicio efectivo del poder.
Cláusula transitoria
Reconocimiento explícito de la ausencia de normalidad constitucional bajo un régimen criminal. La excepcionalidad se concibe como herramienta para restaurar el orden jurídico legítimo, no como licencia para la arbitrariedad.
Compromiso histórico
Rumbo Libertad asume la responsabilidad histórica de recuperar la República. No promete soluciones fáciles ni atajos. Promete claridad doctrinal, firmeza política y coherencia en la acción, sin pactos que perpetúen la decadencia.
Documento Doctrinal
Rumbo Libertad se constituye como un movimiento político de derecha republicana, fundado sobre principios claros, no negociables y permanentes, orientados a la reconstrucción institucional, política y moral de Venezuela. Este documento doctrinal establece el marco ideológico que guía toda acción política, organizativa y programática del movimiento, y sirve como base del futuro partido político de la República restaurada.
Los principios aquí contenidos no están sujetos a coyunturas electorales, alianzas circunstanciales ni reinterpretaciones oportunistas. Su finalidad es fijar límites, garantizar coherencia interna y asegurar que el ejercicio del poder responda siempre a una visión republicana, libre y responsable. En tiempos de colapso institucional y confusión moral, estos principios actúan como ancla, frontera y dirección.
Principio de Republicanismo
La reconstrucción nacional exige restablecer la supremacía de la ley sobre los hombres, la separación real y funcional de los poderes públicos, la responsabilidad política y jurídica de quienes gobiernan, y la temporalidad estricta del mandato.
La República no se define por la existencia formal de instituciones, sino por límites efectivos al poder. Todo poder es delegado, condicionado y revocable; ninguna autoridad se sitúa por encima del orden jurídico.
Gobernar implica someterse a la ley. El principio republicano es base irrenunciable para la libertad, estabilidad institucional y vigencia real del Estado de Derecho.
Principio de Libertad Individual
Eje central del orden político y fundamento de toda República. El individuo es anterior al Estado y no existe para servir al poder, sino para limitarlo. Ningún proyecto es legítimo si subordina al ciudadano.
Derecho a pensar, expresarse, asociarse, trabajar y disponer del fruto del esfuerzo sin interferencias. El Estado garantiza ese marco, no lo administra ni concede.
Toda forma de control que transforme la libertad en permiso niega la República. La defensa de la libertad es condición estructural para la reconstrucción nacional.
Principio de Estado Limitado
El Estado debe ser limitado en alcance, pero firme en funciones esenciales. No existe para sustituir al ciudadano o dirigir la economía, sino para garantizar orden, justicia y seguridad jurídica.
Exceder funciones lo transforma en aparato de control y corrupción. Sus labores exclusivas son: justicia independiente, orden público, soberanía nacional y protección de derechos.
Reducir el poder discrecional restituye decisión al ciudadano. Un Estado limitado es legítimo, enfocado en cumplir con excelencia lo que le corresponde.
Principio de Orden Institucional
Condición indispensable para la libertad y la República. El orden no es una concesión autoritaria, sino instituciones que operan con reglas claras y cumplimiento de la ley.
Si el orden se debilita, el poder es ocupado por la arbitrariedad o estructuras criminales. Implica aplicación uniforme de la ley y límites precisos.
Restablecer el orden institucional es restablecer la convivencia, la seguridad y las condiciones para el desarrollo nacional.
Economía Libre y Propiedad Privada
Único marco capaz de generar prosperidad. La riqueza no es creada por el Estado, sino por decisiones libres de ciudadanos que emprenden e invierten.
El rol del Estado es garantizar reglas claras y protección de la propiedad privada, la cual es una barrera estructural frente al abuso del poder político.
Toda forma de estatismo conduce a la pobreza y corrupción. La reconstrucción exige abandonar este modelo y restituir la libertad económica.
Principio de Responsabilidad Política
Todo ejercicio del poder implica responsabilidad jurídica y moral frente a la Nación. Gobernar es una función delegada que rinde cuentas, no es un privilegio.
Ninguna autoridad puede situarse por encima de la ley. La gestión pública debe estar sujeta a control, evaluación y sanción efectiva.
Sin responsabilidad, el poder degenera en arbitrariedad. Reinstalarla es condición indispensable para restaurar el Estado de Derecho.
Principio de Legítima Defensa
Derecho inherente a toda sociedad libre frente a la agresión ilegítima. Cuando el Estado abdica su deber, la Nación no debe aceptar la indefensión.
No legitima la violencia arbitraria, sino que afirma que nadie puede ser obligado a someterse pasivamente a la agresión criminal. Opera como límite frente al abuso.
La fuerza es legítima para proteger derechos y restaurar la legalidad. Reconocer este principio es afirmar que la libertad no se implora ni se negocia bajo coacción.
Disciplina y Funcionalidad Organizativa
Ningún proyecto político puede sostenerse sin disciplina interna. Esta se apega a la coherencia doctrinal, cumplimiento de responsabilidades y respeto a la estructura. No es sumisión
La función precede al cargo. No existen jerarquías simbólicas ni liderazgos vacíos. Toda autoridad deriva del cumplimiento de una responsabilidad.
Condición estratégica para preservar la unidad, evitar la infiltración y transformar principios en acción sostenida frente a un sistema en descomposición.
Formación Política Permanente
Condición indispensable para la coherencia ideológica y el ejercicio responsable del poder. Un movimiento sin formación está condenado a la improvisación y desviación.
No es adoctrinamiento, sino construcción de criterio, comprensión doctrinal y capacidad de análisis. Obligatorio para quien asume responsabilidades.
Sin formación política no hay liderazgo responsable ni reconstrucción republicana posible.
Ruptura con el Sistema Fallido
La reconstrucción nacional exige una ruptura clara y definitiva con el sistema político, institucional y económico que condujo al colapso de Venezuela.
No es posible restaurar la República manteniendo intactas las estructuras responsables de su destrucción.
La ruptura no es revancha, sino justicia; no es arbitrariedad, sino depuración. Sin quiebre con el pasado no hay futuro político viable.
Soberanía Nacional y Occidente
La soberanía es irrenunciable. No se expresa en el aislamiento, en cambio se expresa en la capacidad real de decidir sin subordinación ideológica ni dependencia estructural.
Venezuela forma parte natural de la civilización occidental, fundada en la libertad individual, el Estado de Derecho y la cooperación entre naciones libres.
Recuperar la soberanía implica romper con toda tutela autoritaria y reintegrar a la Nación al mundo libre con dignidad.
Clausura Doctrinal
Los principios aquí establecidos no constituyen una declaración retórica ni un ejercicio intelectual. Son un compromiso histórico. Representan una frontera moral, política e institucional que no puede ser cruzada sin traicionar la causa de la República. En ellos se fija el límite del poder, la responsabilidad del ciudadano y el rumbo irreversible hacia la reconstrucción nacional.
Rumbo Libertad convoca a todo aquel que asuma estos principios a defenderlos, respetarlos y hacerlos valer con coherencia, disciplina y determinación. No como consignas circunstanciales, sino como normas de conducta política y guía permanente de acción. Allí donde estos principios se debiliten, la República volverá a caer; allí donde se sostengan con firmeza, la Nación podrá renacer.
La reconstrucción de Venezuela no será obra de improvisaciones ni de pactos sin honor. Exige carácter, claridad y voluntad de asumir costos. Exige ciudadanos dispuestos a ejercer su libertad con responsabilidad, a enfrentar la arbitrariedad con orden, y a sostener la ley incluso cuando hacerlo resulte incómodo o impopular.
Estos principios obligan. Obligan a quienes gobiernen, a quienes dirijan y a quienes sigan. Obligan a no repetir los errores del pasado, a no tolerar la impunidad, y a no claudicar frente al miedo, la corrupción o la mentira. Son el cimiento sobre el cual debe levantarse una nueva institucionalidad, libre de tutelas, de caudillismos y de falsas transiciones.
Rumbo Libertad afirma que la República no se hereda: se construye y se defiende.
"Y declara, ante la Nación y la historia, que estos principios serán sostenidos sin concesiones, sin ambigüedades y sin retrocesos. Porque sin principios no hay República, y sin República no hay libertad."
El Compromiso
Lucha por la liberación total de Venezuela.
El Rumbo
Resistencia ideológica y presión para un quiebre definitivo.
La Responsabilidad
Ser vanguardia en la ruptura total y la refundación libertaria de Venezuela.
Mensaje a la Nación
Escucha las directrices y análisis del Coordinador General.